lunes, 25 de octubre de 2010

Bocanada



Son líneas, mis líneas; Heridas postreras que limpian

Piel abierta que se mofa; lugares sobre el viento

Exangües de mi; suciedad almibarada en reflexión. Reflejo.

Entonces gracias al miedo soy un viajero del tiempo que desea tanto y me imagino

Ayer siempre, sábados quietos, de domingo hijo. Pesar.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Salto




Llevo mucho tiempo pensando como hacerle entender a las cuatro esquinas circundantes que ser peor cuesta… y ser, cuesta más.
Ansiedad que se revuelve desesperada con el disgusto de mi ropa al encontrase lado a lado a trajes que no revientan nunca…

Pasaron los días de volar aire ajeno, no hay reminiscencias, no hay gusto por abrir los ojos y ver viñetas… el juego se acabó y esto que no tiene más que un gusto extraño a forastero, no empieza…

Camino de vuelta, de ruedo y espesura.
Salto de miedo
Mueca, aviso de vuelta en pendiente.

lunes, 30 de agosto de 2010

lunes, 2 de agosto de 2010

Madrugar...




Hace días no paso por aquí, creo que es la misma sensación de tener el cuerpo dividido en la nada. Son y han sido tardes de armonía cósmica… jajaja que divertida esa frase con tono a hippie… entre Bach y Massenet, un poco de teoría M, entender que el plano cartesiano se puede dividir en once, dos libros malos, uno espectacularmente divertido, se acabaron los días que componen la huida, ahora de vuelta a todo, una pierna que no quiere trabajar como debe, el suelo que es traicionero, el aire que no se resuelve entrar en la cavidad de manera útil, el bamboleo que es miserable.

El desesperado menosprecio por todos y por todo, es la equivalencia de que en realidad no hay satisfacción si se busca. Resulta desesperada la búsqueda, por que en realidad me gustaría que al cerrar la puerta de mi casa, alguien me importara un cuarto de litro de lo que me importa mi vida de encierro.

Una hoja en blanco, ahora un lápiz, después un rato de ver la pared mientras escarbo algo en la cabeza, pasa ella, pasan ellas, me hacen sonreír… grito que me alcancen un libro, lo lanzan en medio de una carcajada, camino hacia él, lo recojo, y lo devuelvo de la misma manera, el libro grita en el aire, mientras la voz cambia de puesto en el fondo de la biblioteca…

Luciana, corre… eso dice el arranque del octavo intento de ese miserable capítulo.

miércoles, 21 de julio de 2010

sleeper




Invoco a Hunter y pido un poco de compasión con… nada, cada paso resuelve devolver la caída, luego vienes a ver mi rostro pequeña, con esa voz que no tiene palabras, no las necesitas.

Di un par de vueltas alrededor de su cabeza, tomé prestada la sombra que ellos anhelaban, he hecho lo debido.

Camínanos…

Respirar cuesta de la misma forma que soportar.

Ta ra ra ra ra…

Please heal me, I cant sleep
Thought I was unbreakable,but this is killing me
Call me, everything
Make me fell unbreakable, now you set me free

jueves, 8 de julio de 2010

a.p.a



Desconectar la razón. Ver el tiempo amarrado en una esquina mientras se desgaja un rápido aguacero, creer con ingenuidad que:

1. No recuerdo el sabor
2. Entiendo algo, lo mínimo, lo insignificante
3. La palabra es, lo que debe

El agua escurre entre las ranuras de la cremallera, una gotita impertinente decide recorrer mi mejilla (ja), que imagen apestosa esa. Es el olor a grasa, eso es lo que me pasa hoy, todo apesta a grasas, a manos que van dejando residuos de manteca en todo. Los pasamanos resienten olores impertinentes, osea grasa sobre grasa y esa piel que no se transforma en polvo. Mazacote de todo y el señor de junto reclama dignidad, que no se le acerquen. Grasa se limpia con grasa.

Dos horas después de estar en este estado inquieto, siento hambre, me resuelvo. Como comida con toda esa grasa que se escurre en la intención armónica de tantos…

miércoles, 30 de junio de 2010

Otro día...




Reconozco que nada he hecho para resultar indemne de esta labor, por el contrario, he acudido a los mejores lugares para deshacerme sin cuidado alguno. Fui donde se extingue todo, incluso las palabras que ellos saben de memoria y usan como fuente de justificación; así, incluso no ha bastado para salir ileso de mi propia trampa, esa que no monté una noche buscando animal furioso. Fui de nuevo a ver mi rostro, pasé una mano sobre mi cara, una y otra vez, con intranquilidad, mediando los golpes a sabiendas de la mancha y del disgusto… no me ves, hace tanto que no me veo en ese rostro tranquilo, la que es palabra desaparece y se lava las manos, no quiere que la vean conmigo… pobre, todos tan pobres, sin mucha lucidez. Sé lucido, como la danza, como los rostros deshechos en seda… no olvides la iniciación, lo que dejabas en una tarde de ese otoño que no conozco aún. Sé lucido y devuelve su alma a la vergüenza de saberse pena u olvido, eso no lo sabemos, ella es lo que aparece en ese momento de asomar el camino sobre el espejo…